La evolución puede ser la culpable del alto riesgo de cánceres avanzados en humanos

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En comparación con los chimpancés, nuestros primos evolutivos más cercanos, los seres humanos son particularmente propensos a desarrollar carcinomas avanzados, el tipo de tumores que incluyen cánceres de próstata, mama, pulmón y colorrectal, incluso en ausencia de factores de riesgo conocidos, como predisposición genética o tabaco.

Un estudio reciente, dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego y el Centro de Cáncer Moores, sugiere que la mutación genética evolutiva exclusiva de los humanos puede ser, al menos una parte, la culpable de esta situación.

En algún momento durante la evolución humana, el gen Siglec-12, y más específicamente, la proteína Siglec-12 que produce como parte del sistema inmunológico, sufrió una mutación que eliminó su capacidad para distinguir entre microbios “propios” e invasores, por lo que el cuerpo necesitaba deshacerse de él”, explica el autor principal del estudio, Ajit Varki, quien añade: “Pero no ha desaparecido por completo de la población, parece que esta forma disfuncional de la proteína Siglec-12 se volvió rebelde y ahora se ha convertido en un problema para la minoría de personas que todavía la producen”.

Así, en un estudio de muestras de tejido normal y canceroso, los investigadores descubrieron que aproximadamente el 30% de las personas que todavía producen proteínas Siglec-12 tienen más del doble de riesgo de desarrollar un cáncer avanzado durante su vida, en comparación con las personas que no pueden producir Siglec-12.

Normalmente, los genes que codifican estas proteínas disfuncionales son eliminados por el cuerpo con el tiempo y aproximadamente dos tercios de la población humana mundial ha dejado de producir la proteína Siglec-12. Durante mucho tiempo se pensó que este gen no tenía relevancia funcional y ha habido muy pocos estudios de seguimiento desde que fue descubierto.

Cuando el equipo se propuso detectar Siglec-12 en muestras de tejido no canceroso utilizando un anticuerpo contra la proteína, aproximadamente el 30% de las muestras dieron positivo, como se esperaba de la información genética.

Por el contrario, la mayoría de las muestras de cáncer avanzado de las mismas poblaciones fueron positivas para la proteína Siglec-12.

Al observar una población diferente de pacientes con cáncer colorrectal en estadio avanzado, los investigadores encontraron que más del 80% tenía la forma funcional del gen Siglec-12, y esos pacientes tuvieron un peor resultado que la minoría de pacientes sin él. Esto indica que esta minoría de personas, que todavía pueden producir la proteína, tienen un riesgo mucho mayor de tener un cáncer avanzado.

Los investigadores también validaron sus hallazgos en ratones, introduciendo células tumorales diseñadas para producir Siglec-12. Los cánceres resultantes crecieron mucho más rápido y activaron muchas vías biológicas que están involucradas en cánceres avanzados, en comparación con las células tumorales de control sin Siglec-12 funcional.

Según Ajit Varki, esta información es importante porque podría aprovecharse para futuros diagnósticos y tratamientos.