«La ocupación es algo innato en todos los seres humanos y está siempre presente, aun cuando parece que las capacidades son limitadas»

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Eva García es Terapeuta Ocupacional por vocación. Desarrolla su labor en el ámbito de la Neurorrehabilitación durante los últimos 20 años. Es experta en el Modelo de Ocupación Humana y en distintos abordajes en relación a la habilitación y acompañamiento de personas. En 2017 funda su propio proyecto MEB – Neurohabiltación.

¿Qué es exactamente la terapia ocupacional?

Para mí, podría resumirse en una frase sencilla que me encanta: la Terapia Ocupacional es vida. Y es que los terapeutas no necesitamos más que acompañar a la persona para que retome o comience a vivir su vida de manera plena y autónoma.

Autonomía entendida no solo como ser capaz de realizar de manera independiente sus actividades de la vida diaria, sino de trascender con nuestra intervención mucho más allá:  acompañar a la persona a tener una imagen ajustada de sí mismo, a encontrar significado y sentido en su rutina, a recuperar o redefinir roles importantes en su vida,  a pertenecer y participar en los grupos sociales deseados y adaptar el entorno, tanto humano como físico, para que sea facilitador y no restrictivo.

¿Qué funciones tienen los terapeutas ocupacionales?

El terapeuta ocupacional es el profesional sociosanitario que tiene el conocimiento necesario para:

  • Valorar y analizar cómo se interrelacionan todas las esferas (perceptivo – cognitiva, sensoriomotora, y emocional) de la persona con el desempeño ocupacional.
  • Valorar la influencia del entorno del entorno físico y humano en el desempeño. Una de nuestras grandes herramientas es aprovechar las oportunidades que nos ofrece el entorno y solventar las restricciones que a veces son también impuestas por el contexto.
  • Planificar junto a la persona los objetivos de la intervención en base a sus preferencias y significados, ajustándolo de manera continua a las necesidades que vayan surgiendo.
  • Aplicar distintas técnicas y conceptos para llevar a cabo dicha intervención y trabajar desde la capacidad, y no solo desde la recuperación de los déficits, para hacer emerger los recursos de la persona para conseguir la mayor independencia y autonomía posible, entendiendo autonomía en todos los sentidos que mencionábamos anteriormente.

¿Por qué considera que es tan importante la función de un terapeuta ocupacional?

El principal arte de la terapia ocupacional – y digo arte totalmente convencida- es el uso que hacemos de nosotros mismos como intermediarios para que la persona logre conseguir sus objetivos en relación a la ocupación. Ese es nuestro principal valor.

Por tanto, el terapeuta tiene la función de mediador y facilitador de cambios significativos en la vida de la persona. La ocupación es algo innato en todos los seres humanos y está siempre presente, aun cuando parece que las capacidades son limitadas. No hay herramienta más potente que la ocupación.

Ahora que tanto se habla de la atención centrada en la persona, es como ver reflejado en ella, lo que desde siempre se han basado los modelos de Terapia Ocupacional, centrados en la persona y centrados en la ocupación.

¿Cuál considera que es la parte más bonita de su trabajo?

La respuesta es sencilla: TODO. Todo el que me conoce sabe que soy una apasionada de mi trabajo. Que disfruto con cada segundo junto a las personas, que me emociono con cada logro que consiguen y que las acompaño en el sufrimiento de la manera más profunda de lo que soy capaz. Son muchas ya las personas a las que he tenido la suerte de acompañar en su camino. De todas he aprendido y eso es algo que te hace crecer a nivel personal y profesional. Eso no tiene precio.

Debo reconocer que mi debilidad son las personas más afectadas, en ocasiones las grandes olvidadas, a las que parece que nadie quiere asumir el reto de apostar por ellas porque los resultados no brillan de la misma manera. Es ahí donde mi profesión cobra aún más sentido.

¿Y la más negativa?

Para mí, en el momento actual en el que me encuentro de mi vida profesional, lo más negativo es toparme en muchísimas ocasiones con las limitaciones que son impuestas desde el sistema y que impactan de manera muy negativa en la vida de las personas. Siento muchísima impotencia ante esto. Y de ahí, nace un deseo de poder contribuir, aunque sea a pequeña escala, a ese cambio que a veces se torna tan necesario.

Si hay algo que aborrezco además, es cuando los egos y los intereses profesionales están por encima de los intereses de los pacientes.

¿Cuál es la situación actual de los terapeutas ocupacionales en España?

No conozco el dato exacto de cuántos somos en España, aunque creo que es difícil de cuantificar porque, hasta hace poco, no se han ido creando los distintos colegios profesionales para poder censarnos con exactitud y saber la distribución exacta de todo nuestro gremio en los distintos ámbitos de intervención.

Se ha ido ganando presencia en muchos ámbitos: geriatría, neurología, traumatología, salud mental, diversidad funcional sea cual sea su origen, drogodependencias, colectivos en riesgos de exclusión social, infancia desde atención temprana a la presencia en colegios donde aún se tiene mucho que avanzar, etc.

A pesar de incrementarse el número de universidades que imparten el grado, de aumentarse la demanda, de demostrar la necesidad y demostrar su eficacia… Como la mayoría de las profesiones sanitarias, la terapia ocupacional no cuenta aún con un conocimiento y reconocimiento, no solo en la población general que desconoce lo que hacemos con frecuencia, sino también en el ámbito sociosanitario, donde a veces también se desconoce en qué consiste nuestra profesión.

Asimismo, las condiciones laborales de los terapeutas ocupacionales de España comparadas con las de otros países tienen aún mucho que evolucionar. Los salarios bajos y la precariedad de los contratos, que se da en muchas ocasiones, es por desgracia la tónica general de nuestro colectivo. Afortunadamente, también se está avanzando en la presencia del terapeuta ocupacional que se lanza a emprender su propio proyecto, algo que desde luego es un gran paso hacia delante en el reconocimiento de nuestra profesión.

¿Cómo ha cambiado el papel del terapeuta ocupacional desde que usted se diplomó en esta profesión? ¿Qué avances se están dando actualmente?

Muchísimo. En estos 20 años que han pasado desde que yo me diplomé, la Terapia Ocupacional ha sufrido enormes cambios. Se tiene mucha mayor visibilidad y reconocimiento en los distintos ámbitos, aunque existe todavía un largo camino por recorrer en este sentido.

Existe mucha más bibliografía específica, formación especializada e incluso mucha más presencia de terapeutas como docentes. Se ha avanzado muchísimo en el tema de la investigación y la creación de evidencia de nuestra profesión aplicada a la clínica. Pero, como decía, aún queda mucho por hacer.

Definir desde la base en que consiste la figura del terapeuta ocupacional y lo más importante, no desvirtuarla. Yo ante esto siempre digo que lo tenemos que hacer sin complejo y no solo desde la reivindicación, sino también desde nuestro día a día, con nuestro trabajo y haciendo visible todo lo que somos capaces de hacer con y por la persona.

Uno de los últimos avances es el uso de la robótica y las nuevas tecnologías aplicadas en la neurorehabilitación. Personalmente, debo reconocer que la irrupción tan aplastante me aterra un poco al considerar que se pierde la parte fundamental de la esencia de lo que somos y de lo que hacemos.

No las desprecio para nada, y creo que deben ser contempladas como complemento, pero nunca convertirse en la principal protagonista de nuestro trabajo. Una opinión que sé que puede generar mucha controversia en la situación actual en la que se encuentra nuestra profesión, pero me reafirmo en la idea de que la mejor tecnología es la humanización de la salud. Y, en eso, deberíamos poder aportar mucho todos los terapeutas ocupacionales.

¿En qué consiste exactamente MEB Neurohabilitación? ¿Cuál es su objetivo?

Para mí, hablar de MEB Neurohabilitación es hablar de la esencia de Terapia Ocupacional. Un proyecto que emprendí hace ya tres años con mis admirados socios y que ahora se ha convertido en una preciosa realidad. Algo que aún hoy me cuesta creer.

Contamos con un Centro de Rehabilitación Neurológica en Pozuelo, que más allá de un centro queremos que se convierta en un espacio de vida y de convivencia. Otro de nuestros pilares es la atención domiciliaria que realizamos en toda la comunidad de Madrid. Apostamos por la intervención en el entorno real de la persona, sabedores de que es aquí donde se pueden hacer emerger los recursos de la persona y facilitar los cambios más significativos en sus vidas.

Nuestra misión no es quedarnos en el clásico recurso que ofrece neurorrehabilitación y atención a mayores en situación de dependencia. Más bien, nos gusta definirnos como un recurso que ofrece “soluciones personalizadas de atención sanitaria y social integradas”, algo en lo que creemos que aún se tiene que avanzar pues, hasta el momento, casi todo está parcelado y sin continuidad ni coordinación.

Solo la definición daría para poder escribir casi una enciclopedia, pero en esa sencilla frase radica nuestra misión. MEB está formado por un equipo de profesionales (fisios, logos, neuropsicólogos y terapeutas ocupacionales) con experiencia en el mundo de la neuro y a los cuales nos mueven los mismos principios y valores. Hemos creado distintas sinergias con profesionales y entidades dedicadas más a lo social y a lo sanitario con la idea de ofrecer esa solución integral para todo aquel que llame a nuestra puerta.

Un proyecto aún con mucho por desarrollar para llegar a todo su esplendor, pero del que ya podemos decir que tenemos unas bases sólidas de las cuales nos sentimos muy orgullosos. Os animo a todos a que visitéis nuestro proyecto en www.mebers.es.